Ni en los márgenes

¿A dónde ubicamos a Maia y a su madre? Si se le busca un lugar no se lo encuentra. Una niña sin escolarización, un secuestrador con incongruencias en su documento y apellido. Una madre estigmatizada. Un funcionario público diciendo que denunciaron tarde. Una sociedad poniendo el ojo en que no la cuidaron, en que la entregaron. Cómo si la calle fuese un lugar seguro, cómo si en la calle fuese tan fácil poner límites entre lo público y lo privado.