Apoyar la lactancia materna para un planeta más sano

Si los gobiernos entendieran que dar la teta es económico, saludable y sustentable invertirían en llenar las salas y los hospitales con puericultoras en vez de mirar para otro lado cuando la industria láctea viola todos los días el código de sucedáneos llenando de publicidad todos los espacios de salud. La lactancia materna lejos de ser un mandato es hoy un acto contrahegemónico. Permitamos sentirnos interpeladas en vez de culposas. El mundo que le estamos dejando a nuestros hijos y a nuestras hijas lo necesita.